Hay cosas que no se cuentan.
No porque no existan, sino porque no sabemos nombrarlas.
Van por dentro.
Aparecen en los gestos, en el cansancio, en la forma de estar… entre otras muchas actitudes que nos acompañan cada día.
Crecer es aprender a convivir con lo que a veces no se entiende.
Con lo que pesa.
Con lo que inquieta.
Con lo que se queda sin decir.
Pero lo que se calla no desaparece.
Encuentra otras formas de salir.
Es por ello por lo que necesitamos espacios donde no haga falta tener todas las palabras.
Espacios donde parar, escuchar (se) y compartir sin juicio.
Porque poner voz a lo que sentimos también es escucharnos.
Y porque, aunque no lo digas,
Lo que llevas dentro, también está hablando.
Aulas en Resiliencia nace para eso:
para crear un entorno donde lo no dicho encuentre su lugar, donde cada cuerpo sea escuchado y cada emoción, validada.
Porque en la conexión y el apoyo mutuo encontramos la fuerza para sanar y crecer.
Granada se compromete a cuidar la salud socioemocional de su juventud, construyendo un futuro más resiliente y solidario.